Noticia aparecida ayer en El Mundo
MADRID.- Un grupo de una decena de personas ha interrumpido durante cinco minutos la lectura continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes para protestar contra el pago de un canon por el préstamo de libros. La protesta comenzó cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había finalizado su intervención en la lectura, que había iniciado el Premio Cervantes 2006, Antonio Gamoneda.
Los jóvenes, que se hallaban sentados entre el público de la sala, hicieron una breve declaración en la que denunciaron que "en nombre de la propiedad se está llevando a cabo un pago que va en contra del ejercicio del derecho a la educación y a la lectura reconocido por la Constitución".
"Pretender cobrar cada vez que alguien presta un libro es un acto de piratería", dijo uno de los jóvenes del grupo al concluir la declaración, que fue aplaudida por los asistentes.
La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas ha llevado a cabo estos días una serie de protestas por el pago a las sociedades de autores y editoriales de un canon compensatorio de 0,20 euros por libro prestado, y este lunes reunió a varios cientos de personas en un abrazo colectivo en torno a la sede de la Biblioteca Nacional.
Este canon, impuesto por la directiva comunitaria, está recogido en la Ley del Libro, que se encuentra actualmente pendiente de su aprobación en el Senado.
Los jóvenes, que se hallaban sentados entre el público de la sala, hicieron una breve declaración en la que denunciaron que "en nombre de la propiedad se está llevando a cabo un pago que va en contra del ejercicio del derecho a la educación y a la lectura reconocido por la Constitución".
"Pretender cobrar cada vez que alguien presta un libro es un acto de piratería", dijo uno de los jóvenes del grupo al concluir la declaración, que fue aplaudida por los asistentes.
La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas ha llevado a cabo estos días una serie de protestas por el pago a las sociedades de autores y editoriales de un canon compensatorio de 0,20 euros por libro prestado, y este lunes reunió a varios cientos de personas en un abrazo colectivo en torno a la sede de la Biblioteca Nacional.
Este canon, impuesto por la directiva comunitaria, está recogido en la Ley del Libro, que se encuentra actualmente pendiente de su aprobación en el Senado.
Como escritor, quiero aprovechar esta noticia para manifestar mi rechazo (más bien repugnancia) ante cualquier tipo de canon como el planteado. Debo mucho de mi formación literaria y personal a todo lo que he podido leer en las bibliotecas públicas, a veces en épocas en las que apenas me llegaba para el bono de metro. Aprovecho para anunciar que, de llevarse a cabo esta aberración, rechazaré cualquier tipo de beneficio económico emanado del préstamo de La Torre, o cualquier otro libro que publique en el futuro, en bibliotecas públicas.
Enrique Cortés

